Andrea Leclair, the gucci replica mother of the man, who is handbags replica from British Columbia. He said she had been out of replica handbags with replcia watches uk her 44-year-old son, Kristian Lee Baxter, for rolex replica a month, according to the report.
Buscar
Filters
Cerrar

HACIENDO FOCO EN NUESTRA HISTORIA


En 1986 por iniciativa del Ingeniero Gregorio Aspis (1945-2015), nace Simicro. La impronta de su creador marcó, desde el inicio, un rumbo hacia el desarrollo tecnológico y la innovación. Formado en Ingeniería Electrónica, Aspis insertó a la empresa en el rubro de las telecomunicaciones, tanto en radiocomunicación como en telefonía, aventurándose en el diseño y fabricación nacional de centrales telefónicas. En esa época estas tecnologías eran novedosas a nivel mundial pero no tenían un alcance masivo en nuestro país. Por eso fue doble el desafío al dedicarnos a la fabricación de hardware y software propios; lo cual resultó una grata novedad para la Argentina de mediados de la década de los 80.

La aceptación del mercado fue inmediata. Hicimos accesible un servicio al que sólo podían llegar las grandes empresas. Los hogares argentinos y especialmente las pequeñas y medianas empresas argentinas –pymes–pudieron mejorar su productividad al agilizar sus comunicaciones internas y vinculaciones externas. En poco tiempo la central telefónica Simicro-M14 ganó prestigio en un mercado que estaba creciendo.

La aceptación del mercado fue inmediata. Hicimos accesible y masivo un servicio al que sólo podían llegar las grandes empresas.

El éxito de esos primeros productos nos alentó a expandirnos. En 1989 nos mudamos a una planta industrial –en el barrio de Balvanera, Ciudad de Buenos Aires– que fue acondicionada completamente para la fabricación. Aumentamos el personal, lo capacitamos en las nuevas tecnologías de la telecomunicación y continuamos afianzando el crecimiento en el mercado. En 1990 nos incorporamos a la Cámara Argentina de Telecomunicaciones y Afines (CATYA), entidad que presidió el Ing. Aspis desde 1995 hasta el año 2000.

La expansión del mercado telefónico nacional nos permitió comercializar y promover marcas de relevancia internacional, como la alemana Siemens, o las japonesas Panasonic y Casio. Con esta última firmamos un acuerdo de exclusividad para vender en Argentina toda su línea de productos para telefonía.

Promediando la década de los 90 y gracias al perfil emprendedor de nuestro fundador, con las nuevas circunstancias económicas nos abrimos a la importación y empezamos a comercializar un producto incipiente en nuestro país: los primeros kits de observación de CCTV (Circuito Cerrado de Televisión), incursionando así en el mercado de seguridad electrónica.

Hasta ese entonces los productos con estas características eran de uso profesional e inaccesibles para el público en general. Fue entonces que encaramos, con responsabilidad y profesionalismo, la adaptación de la tecnología original de las marcas asiáticas a las necesidades del mercado argentino. Así, creamos una línea de productos de CCTV semiprofesional que brindaban soluciones más accesibles a las pymes y al alcance del uso hogareño, bajo la modalidad "plug & play", es decir, de fácil instalación y listas para usar. Para este desafío tomamos la iniciativa de lanzar una marca propia: Videoman.

Comenzamos a comercializar un producto incipiente en nuestro país: kits de CCTV.

De esta forma, comenzamos a posicionarnos como referentes en seguridad electrónica. En poco tiempo no sólo proveíamos soluciones de consumo masivo, también dábamos servicios a proyectos de seguridad profesional de mayor relevancia. Para eso incorporamos la línea de Panasonic en sistemas de CCTV de alta gama, y la línea de cámaras, monitores y videograbadoras Toshiba, entre otras prestigiosas marcas. Las exigencias del mercado fueron creciendo y supimos satisfacerlas con eficiencia y calidad.

Hacia finales del siglo XX el mundo entraba en una vorágine de avances tecnológicos digitales. Pudimos identificar que las necesidades se localizarían en la seguridad digital sobre redes, por lo que fuimos una de las pioneras en ese rubro en el país. Eso nos motivó a ser parte de la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (CASEL), donde el Ing. Aspis también se desempeñó con notoriedad en diferentes cargos durante varios años.

La experiencia adquirida nos permitió captar hacia dónde se expandiría el rubro de seguridad electrónica; por ello establecimos un acuerdo para distribuir las primeras placas digitalizadoras de video de la marca GeoVision, dando nacimiento a una alianza estratégica para el desarrollo de todo tipo de soluciones digitales de video-vigilancia.

Identificamos que las necesidades se localizarían en la seguridad digital sobre redes, siendo pioneros en el país.

En los años siguientes fuimos completando el abanico de productos, alcanzando a cubrir las más variadas necesidades en seguridad electrónica. Añadimos la línea de productos de intrusión del fabricante israelí Risco Group. De igual manera, establecimos una alianza con la empresa japonesa Hochiki para distribuir sus productos de detección y extinción de incendio y sus sistemas de evacuación inteligente. Con la empresa norteamericana Flir acordamos la representación de sus cámaras térmicas, ofreciendo resultados a una creciente demanda de soluciones de visibilidad y vigilancia.

La alianza con GeoVision propició un salto de calidad cuando presentamos en Argentina sus potentes softwares analíticos, colocándonos a la vanguardia respecto a soluciones y prestaciones para el control de acceso sustentado en video-verificación. Comenzábamos a implementar este entrecruzamiento de control de acceso y videovigilancia cuando aún pocos divisaban esta potencialidad.

Entrecruzamos control de acceso y videovigilancia cuando aún pocos divisaban esta potencialidad.

Frente a las demandas en control de acceso incorporamos sistemas más sofisticados, como los de detección biométrica dactilar y facial. Dichos sistemas se complementaron con la marca Macroaccess y sus barreras vehiculares, pasarelas, molinetes y software especiales para distintos entornos y usos.

La tecnología siguió avanzando y en Simicro acompañamos esa marcha siguiendo con la innovación como estandarte. Con la irrupción de las tecnologías de compresión y calidad de imagen, actualizamos la línea Videoman con productos de alta definición que progresivamente posibilitaron su utilización en distintas versiones de multitecnología 5 en 1 (AHD, HDCVI, HDTVI, CVBS e IP), siendo a su vez compatibles con todos los sistemas. Esto permitió optimizar instalaciones existentes o desarrollar otras nuevas con mejor prestación.

Junto a GeoVision nos adentramos en el universo de la inteligencia artificial al servicio de la seguridad electrónica, ampliando el horizonte de posibilidades en cuanto a soluciones integrales de seguridad y bienestar cotidiano.

Promovemos la inteligencia artificial, ampliando las posibilidades en soluciones integrales de seguridad y bienestar cotidiano.

Así como la innovación y la vanguardia fueron siempre nuestro norte, desde el primer día nos ocupamos de la formación de nuestro personal mediante capacitaciones y pruebas de equipos, divulgando nuestros conocimientos y mejorando así nuestra atención personalizada. Esta vocación docente la trasladamos también a nuestros clientes, por ello nos hemos transformado en la academia que viene formando a los profesionales de seguridad electrónica en todo el país.

Manteniendo nuestro rumbo por la senda de la innovación, el asesoramiento personalizado y el soporte constante, brindamos soluciones a la altura de las exigencias de un mundo desafiante. Para eso, la capacidad de superación, fortaleza y visión del Ingeniero Aspis han sido siempre ejemplo para esta gran familia que es Simicro, y así avanzamos, con los mismos valores de nuestro origen, mirando hacia el futuro para traerlo al alcance de nuestros clientes hoy.